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miércoles, 29 de diciembre de 2010

La Reina-Faraón Hatshepsut


 
Una persona muy querida, me ha pedido que escriba sobre esta Reina-Faraón.

Realmente, amig@s, la Historia pura y dura no es muy agradable: batallitas, fechas, nombres, dinastías y generaciones que van pasando. Y en la distancia, observas asustado, que nunca como en el siglo pasado, los pueblos y sus dirigentes habían sido tan crueles, con mentes tan malsanas. Hace unas horas, leí que el gen de la locura, de las enfermedades mentales, es puramente del homo Sapiens Sapiens; parece que los Neandertales carecían de dicho gen. No sé qué decir ante tal hallazgo.

Pienso que este tipo de dolencias, se extenderá este siglo. Tenemos las consultas de psicología, psiquiatría, etc. a rebosar de jóvenes que sufren trastornos por no saber qué pueden hacer con su vida.

Eso repercute en sus padres, por la dependencia que supone cuidar primero unos hijos y después unos nietos. No tienes tiempo ni siquiera para hacerte anciano con dignidad y tranquilidad.

Bueno amig@s, que a este paso os voy a amargar estos días, que en el pasado solían ser felices, al menos para mí.

Hatshepsut fue nieta, hija y esposa de faraones y con tanto valor y decisión, que ella misma se convirtió en una reina-faraón y reinó más o menos veinte años, conquistando territorios, acrecentó Egipto. Optó por los viajes comerciales (había un faraón, pero estaba en la sombra, y nunca se rebeló contra ella. Cuando murió, el faraón se encontró con un país engrandecido, bien gobernado y mejor protegido.

Su padre, Thutmose (Tutmosis I) heredó el trono y para ello tuvo que casarse con una princesa, Ahmose. Tuvieron varios hijos, pero sólo se mantuvo con vida Hatshepsut. En Egipto, el poder pasaba por las manos de las mujeres y ellas sólo podían casarse con miembros de la familia real. Estos serían sus propios padres o hermanos, o bien,  hermanastros de diferentes madres.
 
Permaneció en el trono Tutmosis I por espacio de trece años. Durante ese tiempo, amplió el país y llegó a un río cuyo curso discurría de norte a sur. No era como el Nilo, que transcurre de sur a norte; estamos hablando del Éufrates.

Este faraón pretendía asociar a su hija al trono y nombrarla su heredera, pero a su muerte, una conjura encabezada por el visir y arquitecto real y el gran sacerdote de Amón, pusieron en el trono a un hermanastro de Hatshepsut, hijo de Tutmosis I, y una concubina de este. El golpe en su orgullo fue tremendo. Tuvo que conformarse con ser la Gran Esposa Real de su medio-hermano. Ella, que tenía el título de Esposa del dios y era portadora de la sangre sagrada de la reina Ahmose-Nefertari, no podía quedar relegada, detrás de un esposo débil y blando.

Mientras Tutmosis II se ceñía la doble corona, la del Alto Egipto y la del Bajo Egipto, ella estaba reuniendo a su alrededor a fieles seguidores de su padre.

A quien más preocupaba este asunto, era al gran sacerdote de Amón, Inani.

El reinado de Tutmosis II, fue muy corto. Tuvo dos hijos con concubinas y murió muy joven.

De nuevo Inani, forzó la subida al trono de uno de los hijos de Tutmosis II; como era menor, la reina viuda pasó a ejercer la regencia, mientras el nuevo faraón quedaba relegado en la sombra.
Cuando se vio lo suficientemente fuerte delante de Tutmosis III, se proclamó faraón De las Dos Tierras y primogénita del dios Amón, con el beneplácito de los sacerdotes de Amón, encabezados por Hapuscueb, que también había pasado a ser el nuevo visir.

Asumió todos los atributos masculinos de su cargo y se hizo representar con la titulación y el ropaje del faraón y también con barba ceremonial. No obstante, pasó a ejercer una corregencia con Tutmosis III, (que aunque este no tenía ningún poder, no se puede decir que ella usurpó el trono)

De no haber sido por los inmensos privilegios y donaciones que la reina efectuó a favor del clero de Amón siendo la esposa de Tutmosis II, no hubiese conseguido tanto; pero con clero a su lado y estando a la cabeza el visir y sumo sacerdote de Amón, Hapuscueb, fue como el premio a tanto poder como la reina les había concedido.

El dios Amón coronando al faraón Hatshepsut
Y este valioso obsequio del clero fue la teogonía. Hatshepsut declaraba a todo el pueblo de Egipto que su verdadero padre no era Tutmosis I, sino el propio dios Amón, que con su sabia previsión visitó una noche a la reina Ahmose y le permitió concebir a la mujer que ahora estaba en el trono de las Dos Tierras con el beneplácito del panteón entero. Se proclamaba primogénita de Amón y su representante en la tierra; por tanto su figura era totalmente sagrada.

Muy pocos faraones se atrevieron a hacer uso de la teogonía para validar su derecho al trono, y el alto precio que tuvo que pagar, fue muy duro para toda la dinastía por el poder que adquirieron a costa del trono. Como os dije su figura ya era sagrada y su estatus poco menos que el de un dios vivo.

Su reinado, por este hecho y el apoyo manifiesto del clero fue tranquilo y de manifiesto enriquecimiento.

Los egiptólogos, cuando descubrieron a esta mujer, se quedaron asombrados, pues aparecía unas veces como mujer y otras como hombre con las terminaciones de los nombres ajustándose a cada manifestación escultural.

La reina-faraón Hatshepsut dedicó la mayor parte de su reinado a embellecer y restaurar los templos, por supuesto con el beneplácito de los sacerdotes.

Mandó construir los más grandes obeliscos de Egipto, terminados en electrom, una aleación de plata y oro. También la capilla roja de Karnak; pero donde más empeño puso fue en Tebas, su ciudad.

Hatshepsut, hizo construir un templo cerca de su futuro lugar de enterramiento. Donde se recordaba al difunto y se protegía su tumba.

Escogió el paraje de Deir-el Bahari y pasó a ser la maravilla de las maravillas, visitado en la actualidad por todos los turistas que visitan Egipto. Tiene este templo, un sector sellado como una caja, donde por un lado aparece Hatshepsut en pose amatoria y por otro, Senenmut como el receptor de dicho acto, algo totalmente prohibido para ella, pero el poder cierra muchas bocas y se rumoreaba que la hija de la reina lo era también de su canciller. Un ostracon (es un trozo de cerámica donde se aprendía a escribir o dibujar) se encontró cerca del templo, con el dibujo del faraón-reina y un hombre haciendo el amor.

 
Nombró como arquitecto real a Senenmut. Le nombró canciller y padre putativo de Naferuna (es una forma de llamar a un padre que en realidad no lo es). Lo cierto es el amor que debió existir entre el arquitecto real y la niña. Los podemos ver en una escultura cúbica de granito negro que está llena de inscripciones.



Aunque se le considera una reina pacífica, durante su reinado participó en seis campañas bélicas, algunas al frente de sus tropas y ya en la cuarta parece que participó el que sería Tutmosis III.

La reina iba posponiendo el enlace de su hija, a la que nombró heredera, con el faraón, para que éste no pudiese adquirir el poder. Ya sabéis que el acceder al trono, con toda la potestad, era imprescindible casarse con una princesa heredera de la sangre de Isis.

En el año 16º de su reinado, sus dos apoyos más importantes murieron, se quedó muy tocada, pero poco después falleció su querida hija. Ella parece que tenía en mente hacer una dinastía sólo de mujeres. Esto la destrozó y fue dejando el poder, sin sentir ya apego ninguno por él.

Por supuesto, detrás de estas muertes tan seguidas, tan repentinas, lo más probable es que estuviese la mano del faraón.

Y murió y fue enterrada. Tutmosis III, se encargó de ir borrando todo rastro material de su paso por el trono. No se sabe, si en realidad la odiaba tanto, o era para que la familia (de la reina) que se había hecho con un gran poder, no luchase por el trono.

Llegamos al presente y la tumba de la reina-faraón es encontrada. Estaba violada, sus secretos desaparecidos, el ataúd abierto y en su interior la momia de una mujer de unos cuarenta años. El egiptólogo Zahi Hawass declaró que ese era el cuerpo de la reina, sin dar importancia a otro cuerpo que yacía sobre el suelo, desnudo, de una mujer mayor, calva y muy gruesa, con los senos caídos hacia los lados, con el brazo doblado como era preceptivo en un faraón.

Después, de exámenes más exhaustivos y muchas comprobaciones, llegaron al acuerdo de que la mujer hallada en el suelo era la reina.

Ese fue el fin de la reina-faraón de Egipto, una mujer poderosa, pero... con las limitaciones que las sociedades siempre han impuesto a las mujeres. Por eso, las reinas han cerrado dinastías, no por su valer como gobernantes; era porque no podían casarse y por lógica esa dinastía terminaba normalmente con ella.

Quizá habréis notado cierta prisa en finalizar esta historia, que por lo demás ya está todo lo importante dicho. Quería contaros antes de que se me olvidase, que hace un par de días, encontré por casualidad, en Internet, a la persona más atractiva que he conocido en mi vida.

Es una mujer mayor, su exterior es normal, la voz no muy agradable, pero... amig@s, cuando ella habla el tiempo se detiene, el pasado surge como algo vívido, los personajes están ahí, los estás viendo, los escuchas, lo vives. Era una profesora de la universidad que yo tenía. También solía encontrarla en fiestas de embajadas, pero cuando yo dejé de ir a estos “saraos” que no me aportaban nada, la perdí de vista. Ella siempre estaba rodeada de la élite cultural. Ahora voy a contaros una anécdota suya.

Un verano, fue invitada a Egipto a una excavación que estaba dirigida por una colega suya, fue y todo muy bien, pero como se mete tanto en el trabajo. Llegó la hora de partir hacia el campamento. No estaba lejos y a ella le gusta caminar. Dijo que volvería sola. Había que atravesar un poblacho de casas de adobe, y por allí fue. De pronto, de la nada, surgió un puñado de muchachos que comenzó a apedrearla. Y ella, que es muy valiente, pero con tantas fieras ¿qué podía hacer? Pues... correr y correr, menos mal, que uno de sus colegas no se había quedado tranquilo, y volvió en el coche a buscarla.

Cuándo al día siguiente, fueron a poner una queja al alcalde del pueblucho aquél, el buen señor les dijo que eso era normal, que ¿qué hacía una mujer por allí sola? Eso era un sitio de hombres.

Y amig@s, ya no quiero seguir, podéis daros cuenta de lo difícil que es a veces para una mujer desarrollar sus posibilidades.

martes, 14 de diciembre de 2010

La reina Semíramis


Queridos amig@s, la entrada está dedicada a dos mujeres, que amaron, sufrieron, y murieron al no saber, no poder, vivir sin su amor.

No conozco en la Historia a ningún hombre importante que se haya suicidado por el amor de una mujer.

Lo más cercano al suicidio fue el caso de Alejandro Magno, cuando su gran amor (masculino) murió. Entró en tal desesperación, que el tiempo que le sobrevivió fue una continua borrachera; y no se sabe si murió por eso, o bien fue empujado un poquito hacia la muerte. Ya os dije que era muy peligroso en estado normal, pero... sumido en los efectos del alcohol, podía ser terrorífico.

Amig@s, cuanto más indagamos en la Historia, más difícil nos resulta la datación del comienzo de esta.

Ya sabéis que la Historia comienza cuando nace la escritura, ya hay formados núcleos urbanos de diferentes tamaños, tienen unas creencias religiosas y comercio; el comercio es la base de la escritura. Para el intercambio, la venta, los préstamos, era imprescindible disponer de un sistema donde quedase reflejado todo el intercambio producido.

Pero... para los estudiosos de la Historia, cada vez es más complicada la datación.

Parece que la escritura más antigua (3.500 a.e.) aparece en Harappa (Pakistán). En ese lugar por ahora no pueden hacerse excavaciones por lo peligroso de la zona.

También se han encontrado rasgos de escritura en caparazones de tortugas en China con una datación de hace 8.600 años.

Datar es muy complicado, si ponemos como base el nacimiento de Cristo. Si existió debió nacer entre 3 y 7 años antes de la fecha que la Iglesia ha indicado, para que puedan coincidir los hechos narrados (como el asesinato de los niños inocentes, por mandato de Herodes) porque si nos basamos en la datación de la Iglesia, Herodes ya había muerto. Y por supuesto no podía dar la orden de la matanza.

Mesopotamia estaba ubicada entre dos ríos, en el actual Irak. El nombre quiere decir exactamente eso, un lugar situado entre dos ríos. De ellos recibimos el legado de la rueda, de un tipo determinado de escritura (una de las primeras, la cuneiforme), el sistema sexagesimal, etc.

En Babilonia encontramos la positivación de la ley, es decir, la hizo escrita.el rey Hammurabi en el famoso código que lleva su nombre. Este código tallado en piedra, es un monolítico cilindro, que contiene un conjunto de leyes (ahora se encuentra en el museo del Louvre en Paris). La ley que se imponía era la ley del talión.

También Babilonia  recibió el honor de ser una de las siete maravillas del mundo, por sus palacios, los jardines colgantes y su fortaleza..


Mucho antes de que el idioma cuneiforme fuese traducido, por medio de los griegos nos llegó la leyenda de la reina Semíramis.

Tengo que hacer un inciso para deciros que al comienzo de la Historia, cuando no hay una definición, o separación importante entre la Historia y la Prehistoria, la mujer estaba muy valorada: había muchas más diosas que dioses y reinas muy importantes y guerreras. No hace mucho, en la zona de Uruk, se ha encontrado un complejo funerario, donde estaba enterrada una reina con una cantidad de adornos en su cuerpo muy grande, todos los dedos enjoyados. A un lado estaba el rey, muerto de forma ritual. Y todos los componentes del séquito real, muertos también de forma ritual. Las mujeres llevaban adornos muy bellos y barba ceremonial y los hombres vestían de forma sencilla.

En aquel tiempo, parece que los estudios y la preparación guerrera era igualatorios para todos; por eso hay tantas reinas importantes en esas épocas y también las costumbres eran diferentes. No estaba mal visto el incesto.Las estatuas de aquel tiempo y los grabados representan a personas muy ligeras de ropa o desnudas, también las diosas. Cuando vence el poder masculino, las obras de arte suelen ser guerreras, de victorias sobre el enemigo, de rostros sin expresión y todos vestidos menos los enemigos. Esos siempre desnudos, para aumentar su humillación.

Parece que la reina Semíramis vivió en el siglo IX a.e. Según los griegos, era hija de una diosa llamada Derceto, que tenía la cara de mujer y el cuerpo de pez. Fue castigada a tener relaciones con uno de sus acólitos. Tuvo una hija, a la cual dejó abandonada en el desierto.

Unas palomas la descubrieron y la alimentaban con trocitos de pan y de queso que le sustraían a un pastor de la zona. Este hombre, intrigado, las siguió y encontró una niña bellísima. La llevó al intendente de palacio el cual le dio el nombre de Semiranis y allí se educó. Fue casada con un consejero del rey que también era gobernador de una provincia. El rey estaba en guerra contra una nación vecina.

El gobernador y consejero del rey se unió a las fuerzas reales y su esposa le acompañó. Semíramis, que era muy valiente, subió por la empalizada que rodeaba la ciudad sitiada. Iba vestida de soldado del rey, y una vez dentro abrió las puertas y el rey pudo tomar la ciudad.

El rey quiso tomarla por esposa y ofreció al gobernador a cambio la mano de su hermana o la muerte. Ante aquella disyuntiva, se suicidó. El rey se casó con Semíramis y tuvieron un hijo. Como era muy joven le retiraron la custodia del niño que quedó en manos de los consejeros del rey.

Primero, le quita el marido y después a su hijo... La venganza tenía que llegar, y mandó asesinar a su marido. Se quedó como dueña absoluta del país. El rey había mandado construir para que fuese su capital Nínive, pero Semíramis quería algo especial, que nadie más tuviese, y empezó la construcción de Babilonia. A la vez los reinos que su marido, el rey, había conquistado, se rebelaron al ver que en el trono había una mujer. Entre ellos estaban Egipto, Etiopía y muchos más. A todos los fue doblegando y a la vez adquiriendo nuevos territorios.

 Su hijo continuaba viviendo con los consejeros del rey los cuales odiaban a la reina, y cada día le contaban horrores de su madre. Tanto le envenenaron que un día se presentó delante de su madre para reclamar sus derechos al trono. Él pensaba que si ella se negaba la mataría, y ella seguramente pensaría lo mismo, terminar con ese estorbo.

Pero... el destino es caprichoso: Semíramis era una mujer en la plenitud de su belleza, y el hijo, un joven totalmente desarrollado y tan bello como su madre. Ambos se enamoraron locamente y desde ese momento, todo lo hacían en común. La reina seguía siendo joven y bella, como el primer día que su hijo la vio.


Parece que Semíramis había encontrado una planta, cuyo jugo conservaba su belleza. Esta planta procedía de la India, y allí se fue con su ejercito. Pero... los hindúes atacaron con los elefantes y destrozaron las fuerzas de la reina.

Mientras, en Babilonia, su hijo acuciado por los infieles consejeros, decidió pedir a su madre el trono. Además, los ciudadanos estaban asustados al ver que su reina no envejecía nunca. El hijo, que no había desarrollado una personalidad fuerte; primero con los consejeros; luego, lo que la madre ordenaba, y finalmente de nuevo bajo los influjos de los asesores egoístas y malvados.

Cuando llega la madre y él le hizo esa petición, o sea, quería la herencia de su padre, ella abdicó, le entregó el trono y portada por un sinfín de palomas subió al cielo.

Y ahí llegaron los lamentos, las lágrimas, las almas desconsoladas. Su hijo se había quedado sin madre, sin amante y sin reina. Y aquel pueblo que murmuraba contra ella desde entonces la veneraban como a una diosa.

Durante 42 años reinó Semíramis sobre el país de los dos ríos: el Tigris y el Eúfrates.

Sobre esta leyenda se han escrito multitud de volúmenes, óperas, etc. Los escritores han sentido un atractivo especial sobre esta historia. Y cada uno la ha modelado un poco a su gusto.


La reina Dido

El rey Muto de Tiro murió dejando su reino en manos de sus hijos Pigmalión y Elisa (fue aproximadamente 300 años después de la caída de Troya). a Elisa la casaron con el sacerdote de Hércules, que a la vez era su tío, un hombre mayor y riquísimo, pero se hizo respetar y ser amado por su esposa. Pigmalión, apartó del poder a su hermana y mandó asesinar a su cuñado y tío.

En sueños, Síqueo (así se llamaba el asesinado esposo) le comunicó a Elisa que estaba en peligro: su hermano ambicionaba las riquezas de su cuñado.

En la oscuridad de la noche, ella reunió una flotilla y con seguidores que no aceptaban a su hermano, trasladó todas las riquezas de su difunto esposo a los barcos.

Llegó a las costas africanas y pidió permiso para instalarse en un territorio. Los nativos, le concedieron todo el terreno que pudiese abarcar con la piel de un buey. Ella hizo con la piel tiras estrechísimas que unió entre sí y puso una punta en el centro de un gran territorio, y con la otra formó un extensísimo circulo. Consiguió un espacio muy amplio para construir la ciudad que pasaría a ser Cartago. Sus súbditos comenzaron a llamarla Dido (que significaba “varonil”).



Cuando la ciudad estaba casi terminada, el rey de los gétulos, Yarbas, solicitó su mano, con la amenaza de destruir la ciudad y matar a todos sus habitantes. Dido pidió tiempo para terminar la ciudad y engalanarla para el acontecimiento, cosa que agradó a Yarbas.

Dido no estaba dispuesta a ser la esposa del rey de los gétulos. Ella había prometido fidelidad eterna a la memoria de su esposo, y pretendía llevarlo a la práctica.

Cuando la ciudad estuvo terminada, engalanada, reunió a toda la población en la gran plaza. Allí encendió una gran pira y después de dar muchos consejos útiles a sus conciudadanos, se clavó un cuchillo en el pecho y se lanzó a las llamas. Este es el final de la historia de la reina Dido.


Cuando Virgilio escribió la Eneida, no tuvo en cuenta las dataciones y le pareció más atractivo un romance de Eneas con Dido, que la verdadera historia.

Con el paso de los tiempos la Eneida ha quedado grabada en la memoria colectiva como un libro de verdadera Historia.

viernes, 3 de diciembre de 2010

La Cibeles y más...

Es el monumento más emblemático que tenemos en Madrid. Pertenece a una diosa frigia (de Asia Menor, la actual Turquía). Se veneraba en aquella zona y sitios cercanos, desde hace más de seis mil años. Era llamada Jubila; también Agastatis. Los griegos y romanos la llamaron Cibeles.




Estaba representada por una piedra negra, un betilo caído del cielo. Se encontraba en un santuario en Pesimote. Cuando sus seguidores o fieles iban a hacerle un sacrificio, la diosa se posesionaba del betilo y desde ese lugar contemplaba las ofrendas.

Era la personificación de la tierra fértil, una diosa de las cavernas, murallas y fortalezas, de la Naturaleza y los animales (especialmente leones y abejas). Su título “Señora de los Animales”, revela sus arcaicas raíces paleolíticas.

Es una deidad de vida, muerte y resurrección.

Se la representa con una corona en forma de muralla y siempre acompañada de leones que tiran de un carro.

La leyenda los relaciona, con una singular pareja mitológica. Hipómenes y Atalanta que compitieron en una carrera de velocidad, donde el premio era la mano de Atalanta; sagazmente, Hipómenes lanzó unas manzanas de oro, lo cual distrajo un momento a Atalanta, que perdió la carrera.


El mito concluye con la unión impura de los amantes en un recinto sagrado de Zeus, que irritado los convierte en leones. Más tarde Cibeles compadecida los habría uncido a su carro.

Adicionalmente, para iniciarse en el culto a la diosa, sus sacerdotes eran castrados, como una contribución a la Madre Tierra. Además, hacían un sacrificio matando toros y bebiendo su sangre.

En el año 204 a. C. el Senado de Roma, resolvió (por consejo de los libros sibilinos), -en otro momento hablaremos de ellos- traer de Pesimonte la “piedra negra”, que simbolizaba a la diosa, y le erigieron un templo en el palatino.


Después, la leyenda es doble. Por un lado está su consorte, cuyo culto fue introducido más tarde, llamado Atis.

Por otro lado Atis es su hijo, al que adora desde el primer momento de su existencia. Cuando se hace efebo, le toma como amante e intenta que en ningún momento se separe de ella. Él le promete que jamás lo hará.

Pasear por la montaña es su única distracción. Un día quedose dormido junto a un gran árbol; vio pasar una ninfa de los bosques, se enamoró de ella y tomola al instante.

Pero Cibeles era una diosa, todo lo veía. Cuando Atis volvió a su lado, le castigó con crueldad, exigiéndole para siempre fidelidad absoluta.

Ante tanta presión, y el enojo del único ser de su vida y para no fallarle otra vez, en un instante de locura, se castró y junto al árbol donde había consumado su traición murió acompañado por su madre.

Pero... Atis era un dios, no podía morirse así, como así. Cuando la primavera llegaba resucitaba y estaba junto a su madre. Con la llegada del invierno volvía a morir.

Esta versión del mito nos introduce en el campo de las relaciones humanas, en las razones que nos llevan a no permitir que nuestros hijos aprendan a volar, a conocer a otras personas, a relacionarse con ellas a diferentes niveles. Y al miedo de la pérdida.

Es una leyenda para meditar, y no pasarla por alto.


¿Sabéis? En la India, donde la población suele ser tan pobre, los psiquiatras analizan al paciente, y en vez de recetarle medicinas que no podrían comprarse, les relatan una de sus innumerables leyendas relacionadas con su caso, para que lo comprendan y por sí mismos lleguen a la curación.



¿Que pasó con el pene de Napoleón Bonaparte?


Está enterrado en seis ataúdes concéntricos y mutilado; así yace Napoleón, sin pene entre otras cosas, en los Inválidos de Paris. Mutilado, partes de su intestino o de sus dientes han pasado por las salas de subasta, o vendidos directamente.

Los árboles que rodeaban su tumba en Santa Elena, fueron arrancados hasta ser astillas. Las gentes estaban en la creencia de que en esa madera estaba la esencia de Napoleón.

Napoleón pasaba sus días jugando a las cartas y solía hacer trampas, o también consultaba mapas y pensaba el porqué de la derrota de Waterloo. Muchos historiadores la achacan a un ataque severo de hemorroides que en esos momentos estaba atravesando Napoleón.

Al parecer padecía ginecomastia (un abultamiento o redondez de los pechos) de lo que se sentía muy orgulloso; lo tomaba a broma diciendo que cualquier mujer se sentiría orgullosa de ellas.

A propósito de la amputación del pene, hay dos versiones: en la primera, el sacerdote después de darle la extremaunción, le cortó el pene y se lo llevó. En la segunda, el médico Frank Richardson, que el pene cortado fue introducido en una caja cubierta de terciopelo y entregada al capellán de Napoleón, Ángel Paul Vignali. Se dice que el clérigo nunca le perdonó a Napoleón, que le acusara de impotente. En realidad se desconoce el verdadero porqué.

Muerto Vignali, sus herederos lo vendieron, hasta que en 1.972 un urólogo llamado Hohn K. Latimer, que falleció en 2.007, pagó en Cristie´s 400.000 dólares por el miembro.

Según el informante, el tamaño del pene era de cuatro centímetros; erecto sería seis y medio. Cuenta la historia que aunque tenía el pene pequeño, también era reconocido como un gran amante.

Hasta pronto amig@s.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Cascabel



¡Amig@s! ¡Amig@s míos!
Como un cascabel me siento.

En la espesura del bosque
Donde más frondoso está
La hojarasca amortigua
El paso que hemos de dar.




Llevo a los míos delante
Como una falange va.

Me protegen con sus cuerpos
Me protegen con su amor.

Llevamos el escudo de Heracles,
El cinturón de Hipólita
la lanza, casco y escudo
de Atenea la sagrada,
que de esta forma salió
de la cabeza perturbada de Zeus su padre y dios
¿Quién con su mente alterada,
 pretende dañarnos más?

A mi lado como angelito de un cuadro
El dios Eros de los griegos,
se divierte con sus flechas
y a todos quiere tocar.

Escolapio a retaguardia,
con sus remedios dispuesto
se entretiene con las plantas
a cada paso que da.

Me siento tan rodeada,
del amor de mis amigos
que forman una coraza
Que el mal no podría traspasar.

Ni el miedo, ni el dolor me afectan
Hasta mí no han de llegar.
La lucha no es cruenta,
Pero... en juego mucho hay
La libertad, la amistad, el amor...
La paciencia y la igualdad.

Fernando el Católico en su intimidad.

Fernando II de Aragón, Valencia, Cataluña, Sicilia, Nápoles y Navarra, rey consorte con derechos patrimoniales de Castilla, conquistador de Granada, conde de Barcelona y duque de Montblanc.

Casado con Isabel cuando ésta aún no estaba en posesión del trono de Castilla.

Después de la guerra civil entre los partidarios de la Beltraneja y los de Isabel, a los que se sumó Fernando, la Beltraneja ingresó en un convento, e Isabel, sin comunicárselo a su esposo, asumió el trono.

Fernando estaba en Perpignan y el enfado fue tremendo. Las cosas no se calmaron hasta que quedó bien claro que Castilla era de ambos.

Isabel sólo podía ser reina consorte de Aragón, debido a la Ley Sálica que estaba en vigor en Aragón.

Primer misterio resuelto. La famosa frase de Tanto Monta, Monta Tanto Isabel como Fernando, es una farsa. El Montaba más.

Tuvieron cinco hijos, a los que enlazaron con las grandes dinastías de Europa.

Mientras él se entretenía teniendo bastardos, no se sabe con exactitud cuántos. A algunos la reina cuidó como si suyos fuesen.

Con seguridad tuvo dos hijos, antes de casarse, con Aldonza Roig. Durante el matrimonio, de relaciones extraconyugales, dos hijas que pasaron su vida en un convento.

Parece que el matrimonio no fue una luna de miel en ningún momento.

Uno de los bastardos del rey reconocido por éste, fue nombrado arzobispo de Zaragoza.

En política tampoco estaban de acuerdo: ella deseaba que España fuese una unidad patrimonial, y él quería un país federado, con sus distintos reinos, que le producían importantes ganancias.

Muerta Isabel en 1504, un año después, casa con Germana de Foix, de 18 años, descendiente de la casa de Anjou. Él tenía 53 años y era casi viejo para la época. Problemas cardiacos, dolencias de la edad, y una vida plagada de riesgos y aventuras de todo tipo; sus facultades mentales intactas. Su visión política era privilegiada, siempre por delante de cualquier contemporáneo suyo.

Su matrimonio fue por cuestiones políticas, por la juventud de la elegida y pertenecer esta a una familia de mujeres fértiles.

Germana era sobrina de Luis XII. Era una Anjou con derechos dinásticos sobre Nápoles, Sicilia, y Navarra.

Tuvieron el primogénito enseguida y murió.

El rey quería otro heredero rápidamente y comenzó a tomar “cantaridina”, un afrodisíaco en boga en toda Europa en tiempos medievales, y considerado como un remedio mágico; era una medicina muy eficaz. Se elaboraba triturando una especie de escarabajo mediterráneo; provocaba una irritación en la uretra y las consecuencias eran evidentes: una erección prolongada que podía durar horas.

Efectos secundarios: lesión renal, que derivaba en retención de líquidos y diarreas, hipotensión arterial -él tenía problemas del corazón-.

En aquella época se desconocían los daños colaterales.

También tomaba testículos de toro y diversas hierbas.

Murió pronto dejando a su viuda al cuidado de su nieto Carlos I de España y V de Alemania. Vivían ambos en residencias muy cercanas y se comentaba que cada noche el rey a través de un subterráneo, visitaba a su abuela.

Lo siguiente que voy a escribir es parte de una información muy compleja, y que se está tratando de investigar por distintos caminos y todos son muy complicados y nada fiables.

Dicha información asegura que Colón era sobrino del rey Fernando y la empresa de América, fue aragonesa y no castellana.
 
Varias fuentes contrastadas, aseguran que el viaje de Colón hay que vincularlo a la solución del problema navarro. Colón, y aseguran que hay documentación que lo prueba, era hijo bastardo de Carlos de Viana y una rica judía mallorquina, Margarita Colón, y por tanto heredero de Navarra y Aragón, El príncipe de Viana tenía a gala contar y hablar sobre sus hijos bastardos, pero en aquel tiempo el problema judío, estaba muy tenso, y seguramente por eso no le reconoció. Pero... parece que existe una carta para el alcalde de Mallorca, donde reconoce este hecho.

Pero cuando muere su madre (de Carlos de Viana), Leonor, Don Juan, su padre, ocupa la corona de Navarra, Juan se casa con Juana Enríquez, de la que nace Fernando, y Carlos es encarcelado y envenenado, parece ser por mandato de Juana, la cual quería toda la herencia patrimonial para su hijo Fernando, llamado después el Católico.

Colón se dedica a hacer la vida imposible a Fernando y a los aragoneses, que han matado a su padre y han ocupado el trono. Esto no se puede contrastar, no es seguro que Fernando conociese la existencia de un supuesto sobrino.

También se insinúa una cierta complicidad sentimental entre Isabel y Cristóbal Colón,  y es posible que  cruces amorosos entre ambos.

Para arreglar el asunto, que Fernando muy versado en estas lides, veía que se le echaba encima, pensó que lo mejor era alejarle.

Le hace llamar y acuerdan firmar las Capitulaciones de Santa Fe, donde el rey le viene a decir que le da dinero para que se vaya de España, y lo que consiga para él, con el título de virrey.



La financiación es aragonesa. Las Capitulaciones están en el archivo de la Corona del reino de Aragón, como pacto aragonés de familia.

Las cantidades están escritas en ducados, (la moneda de Aragón, en Castilla eran maravedíes). Fernando solicita un préstamo de 3.000 ducados a Luis de Santangel, judío y pariente de la madre de Colón, y Tesorero de la Casa Real de Aragón. El duque de Medinaceli, cuñado de Colón (casado con una hermanastra de Colón, también hija ilegítima del de Viana) pone 300 ducados.

Lo de las joyas de Isabel para sufragar el viaje es otro cuento pues las tenía doblemente hipotecadas.

Hasta aquí he podido llegar, parece que toda esta información en su conjunto, pueda ser verdadera, sobre todo, porque hay un manto protector, que no deja llegar al fondo del asunto, y cuando eso sucede es que hay “gato encerrado”.


 Amig@s hasta pronto.

martes, 16 de noviembre de 2010

Poesía y más

Mandar al rey deseo
Un documento divino.
La escritura cuneiforme,
sobre la arcilla se graba
Cumpliendo su trabajo está,
el sol que todo lo aprueba

Es tiempo de que mi señora, Inanna,
diosa de todo lo habido
con Ensi se una
en la Hierogamia sagrada
para que de esa manera
la tierra nos dé sus frutos.

El lecho está preparado,
miles de flores lo cubren,
los vasos santificados
Adornados con todas clases
de animales; pues mi señora
es Potnia Theron. De los animales dueña,
Y Venus el planeta es.

El Zigurat les aguarda,
Catorce plantas ocupa.
Para las ciencias hay muchas,
también para las muchachas
que los himnos van cantando
Y a los dioses recreando

Y allí en la última planta,
teniendo al cielo por techo,
se celebran esponsales
Que a todo el pueblo interesan.
Los de la diosa y el rey.



Rey=Ensi, En, Lugal:
 Rey-Sacerdote.

Inanna=diosa de todo lo creado,
Venus el planeta es.

Hierogamia=unión sagrada, entre la sacerdotisa y el rey-sacerdote.

Mitología en pequeño II



Los habitantes de la Hélade (los ahora llamados griegos) en conjunto pertenecían al mismo grupo racial, misma forma de vida, pobreza en casi todas las ciudades-Estado. Territorios escarpados, riscos más apropiados para cabras que ovejas. Eran muy belicosos. Entre ellos destacaba la polis de Esparta (con sus habitantes siempre dedicados a estar preparados para la guerra). Vivian en comunidades de hombres o mujeres, los bebés quedaban expuestos durante una noche en la montaña y si sobrevivían eran aceptados. Pero... si nacían con algún defecto los mataban. También tenían una población de esclavos, los “ilotas” (parece ser que eran los antiguos dueños de la isla); se dedicaban a trabajar para que los espartanos, siempre estuviesen listos para la lucha.


Esta es una de las polis donde la homosexualidad entre hombres era más manifiesta, supongo que también entre las mujeres.

Otra de las polis más importantes era Atenas. También tenían muchos esclavos, aunque la población no fuese rica. La forma de vida era totalmente diferente. Allí nació la democracia, las principales escuelas del pensamiento; los grandes prohombres, cuyo deber era pensar, y pensar. Allí, creció la pedofília y en ese tiempo a cada dios importante, se le representaba junto a un efebo que era su amado.

Escuela de Atenas, de Rafael

Cada equis tiempo, las islas quedaban pequeñas para los grupos humanos, y entre  los que permanecían sin pareja, se sorteaba quién debía marcharse para no volver.

Colonizar otra zona de tierra, ampliar sus horizontes. Siempre llevaban con ellos tierra de su lugar, y tristeza en su alma, imposible de ocultar.

Marcharon a la pequeña Asia y allí colonias montaron, también el norte de África, el sur de Italia, y hasta Hispania llegaron.


Sobre los dioses y la religión:

Las fuentes más antiguas fueron los dos poemas ¿Homéricos???

Tenemos a un aedo, poeta y pastor llamado Hesíodo, gran y primer compilador de la religión antigua griega. Quizá contemporáneo de Homero (Homero no se sabe si existió con seguridad). Cuenta el poeta que estando cuidando de su rebaño, en un sueño profundo entró y las musas habladoras le contaron al zagal, la creación de este mundo y el “Origen de los dioses” (que dio nombre a su poema); también la mayor parte de los mitos griegos. Habláronle de Titanes, Gigantes, y genealogías de los dioses, sin parar y él en su mente guardaba para después anotar.

“Los trabajos y los días” también del mismo autor, es un poema didáctico sobre la vida agrícola. Incluye diversos mitos: Prometeo, Pandora y las cuatro edades del hombre.

El poeta da consejos, para en la vida triunfar, en un mundo tan peligroso y con unos dioses aún más.

Esto mis amig@s es un bocadillo que os tenéis que tragar, para luego entender los mitos de nuestros griegos.

Cada mito, es una historia que podemos aplicar, en nuestra vida diaria. Veremos unos dioses caprichosos, volubles, con todos los defectos de los humanos y más.

Veremos a quién los hicieron de esta forma irracional, donde a Zeus permitían yacer con cualquier mozuela. Hera su esposa y hermana mayor engendraba por sí misma lo más feo del Olimpo,  Hefesto y en el fondo de los mares allí escondiole; hasta que por un capricho a su lado le llamó.

Hasta pronto amig@s.


MUSAS

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Mitología en pequeño


Hijo de una ninfa es
Tan bello como ninguno.
Así lo hicieron los dioses, para su satisfacción.
La madre a Tiresias fue, saber quería el futuro
El aedo la miró y triste la contestó:
mientras con él no se encuentre
mucho tiempo vivirá.
Creció el muchachuelo inquieto
Y en efebo convirtiose.

Contemplábanle los jóvenes, con los ojos extasiados
Mas de todos se burlaba de una manera cruel,
Atreviose un muchachuelo a declararle su amor
Por respuesta el inconsciente una espada regalole
Con Némesis en los labios, frente a su casa murió,
La espada que era un regalo, la vida se la segó.
Los dioses cuando castigan, crueles son en sus tratos

Eco la de lindos senos, sufría de amor por él
El muchacho a cazar un día se adentró en la espesura del bosque
La ninfa le fue siguiendo, y él sus pasos advirtió
“Ven” le dijo, y ella  contestó: “ven”, “ven”, pero su amor no podía declarar,
 Pues estaba castigada, a repetir las palabras que los demás murmuraban.
El efebo se burló y se alejó de su lado.
Mientras la joven doncella adentrase  en una cueva donde se dejó morir y sólo permaneció su voz por todo recuerdo.

Eco y Narciso (1903). John William Waterhouse

 Los dioses atolondrados, que por juego todo hacían
Se cansaron de aquel joven que de todos se reía.

En la montaña sagrada, un riachuelo manaba,
Y entre las piedras formaba, un espejo de quietud que hasta el cielo reflejaba.

Sediento estaba el mozuelo, de todo el día de caza, dejó caer en la orilla,
sus armas y sus trofeos, y tumbose  relajado para refrescar el rostro,
Pero su semblante...  como en un  espejo  vio.
Enamorose al instante, de su faz encantadora,
y allí terminó su vida
Sin atreverse a beber.
Y no perder el hechizo de su rostro sobre él

Creció en el mismo lugar
una flor maravillosa,
a la cual en el Olimpo, Narciso denominaron,
en recuerdo del efebo, al que todos adoraron.      

Narciso (1600). Caravaggio

Incógnitas de la Historia III



¡Hola amig@s!,

Esta es una entrada con mal pie. Resulta que ya estaba finalizada, sólo faltaban el vídeo y las fotos, cuando... la he perdido, no sé porqué, pero la he perdido y no tengo ni la menor idea de lo que os contaba en ella. Por tanto...  comienzo de nuevo.

Quiero mandar desde aquí recuerdos a mi amigo Emiliano: es amigo con mayúsculas, en el que confió y me apoyo. Es... un gran señor, y os contaba al principio que posee el seny (señorío), es un caballero.

También a Violeta, nuestra nueva amiga que se dedica a embellecer la vida y nuestros sentidos (es pintora),

Entramos en materia.

6º Enigma. Fue un hombre admirado y denostado. Los grandes estadistas, siempre le tuvieron presente, modelo de Cesar Augusto, de Napoleón... etc.

Nació en Pella año 356 a. C. Cuerpo pequeño, buenas proporciones, piel blanca; solía inclinar la cabeza, de rizados bucles, hacia un lado. La frente despejada y los ojos heterócromos (uno marrón, el izquierdo y el otro gris), se desconoce la causa, pudo deberse a un traumatismo craneal o bien nació así.

 
Era hijo de Filipo II y de su esposa Olimpia.

Su educación fue muy completa: experto en la lucha y en los conocimientos generales, también fue alumno de Aristóteles durante varios años. Su libro de cabecera, la Iliada, de la cual llegó a memorizar todos los versos.

Hegemon de toda Grecia
Rey de Macedonia
Gran rey de Media y Persia
Faraón de la Dinastía Macedónica en Egipto.

Cuentan diversas anécdotas de su infancia. Filipo, su padre, había comprado un caballo inigualable, un bellísimo ejemplar, inquieto y nervioso, no soportaba la presencia de ningún otro. Por eso estaba en un lugar preparado solamente para él. Nadie osaba acercarse, era peligroso, muy peligroso.

Alejandro, siempre estaba junto a la cerca, mirando el caballo, un día y otro y más
¡De pronto! Los servidores de palacio, corrieron  asustados a llamar al monarca. Alejandro estaba sobre el caballo, y éste acataba dócilmente las órdenes que el muchacho le transmitía con sus piernas y brazos. Se había dado cuenta que el corcel tenía miedo, se asustaba de su propia sombra. Le situó frente al sol y de esa manera pudo montarlo.

Filipo, asombrado, le regaló el caballo, al que llamó “Bucéfalo”. Siempre le acompañó en sus batallas hasta que murió en la India donde Alejandro fue herido por una flecha enemiga en un pulmón.


A los dieciséis años, contra la opinión de Aristóteles, repele una insurrección armada, y responde a su maestro, que no quiere perder la  audacia de la juventud.

Muerto su padre tomó el poder. Olimpia, su madre, solía decir que era hijo de un dios.

Lo cierto es que Olimpia tenía un amante egipcio, el cual le había enseñado ciertas artes de magia. Ella solía dormir en su lecho con una gran serpiente, ante el pavor que sufrían los sirvientes y el rechazo de su esposo, que siempre estaba bebido y de cama en cama, por lo que tampoco se enteraba de mucho. Ella decía que era un dios que tomaba esa forma para yacer a su lado.

Varios matrimonios contrajo Alejandro, pero... sólo su primera mujer, Roxana, que era de Bractia, le dio un hijo póstumo.

El amor le atraía desde mozalbete entre sus compañeros de juegos y después de luchas, parece, que el más importante para él fue Hefestión, el cual murió o fue asesinado. Conducido a Babilonia, allí fue honrado como un dios.  

Alejandro y Hefestión

Alejandro enloqueció de dolor, mandó crucificar al médico que había atendido a su amante. Se rasuró la cabeza y mandó cortar las crines de todos los caballos y entró en un proceso etílico delirante en el cual no existía un segundo de normalidad. Se había vuelto un hombre peligrosísimo. Ya lo era en su normalidad, pero... en esas circunstancias nadie se consideraba a salvo. Entró en una especie de coma del cual ya no salió.

No se sabe si fue envenenado o debido a tantas heridas mal curadas, como había recibido, tifus, fiebre del Nilo... etc.

Sus restos fueron enviados a Macedonia, pero Ptolomeo, uno de sus generales, los raptó. Fue enterrado en Alejandría. Posteriormente, su tumba fue saqueada varias veces y al final no se supo nada más del lugar donde podría estar.

 Este, sí es un enigma imposible de averiguar. Se perdió su tumba, se perdió su cuerpo. Sólo sabemos: nació en Pella, año 356 a. C. Y murió en Babilonia ¿323 a. C.?, un mes antes de cumplir treinta y tres años.


Quiero hablaros de un tema que aunque conocido siempre los historiadores han pasado como de puntillas sobre él. Me refiero a la homosexualidad y pedofilia de los griegos en la Grecia Antigua y el Periodo Helenístico.

Los griegos siempre se opusieron a que ese tema fuese tratado en profundidad. Sólo a partir de 1990, al hacerse más importante la Historia de las costumbres de los pueblos, fueron aceptando los hechos. No obstante, cuando la industria cinematográfica americana fijó sus objetivos en la vida de Alejandro, los griegos, se pusieron nerviosos y alterados. ¡ No era para menos! Película de contenido histórico, parte de la Historia que destrozan. Es como si estuvieses haciendo un bodrio entre dibujos animados y la guerra de las galaxias. En Grecia fue tal fracaso, que sólo estuvo en cartel cuatro días. Lo más peligroso, es que nuestros jóvenes leen muy poco y dan por cierto los hechos narrados. Destrozan la Historia y destrozan los conocimientos de generaciones.

Vemos por primera vez en la Literatura griega el tema de la homosexualidad, tratado muy por encima, con palabras como: amigos, compañeros, locura ante la muerte del ser querido; venganza... Aparecen dos nombre relacionados con estos hechos Aquiles, el hijo de una diosa, al que sólo podían matar sí le herían en el talón y su compañero de toda la vida, de juegos, entrenamiento, luchas y lecho Patroclo.

Las islas más guerreras de la Hélade eran más propensas a estas prácticas. Tebas tenía el Batallón Sagrado. Eran invencibles en la lucha compuesto por amante y amado; se unían físicamente, sujetos por una pequeña correa, y de esa forma el destino de uno era el del otro. Este batallón floreció una generación antes de que Filipo II se apoderase de una u otra forma de la Hélade. Los hombres, partían, no se sabía hasta cuándo. Los enlaces matrimoniales eran hechos sin amor, bien por unir tierras; por alcanzar un estatus... etc.

Cuando... se hablaba de amor se sobreentendía que este era entre hombres.

Sobre las mujeres, no hay mucha información.  Bien es verdad, que los griegos, solían enviar a sus hijas a Lesbos. Allí, la poetisa más grande y célebre, había formado una escuela. Safo era su nombre. Pero... la historia nos altera con sus errores. Parece ser que hubo dos mujeres llamadas Safo: una fue una cortesana de alegre vida; tuvo una hija. Y la otra la poetisa a la que todos admiraban y trataban como si fuese una musa más entre los seres del Olimpo. La producción de esta poetisa fue de más o menos 12000 líneas, de las cuales solo permanecen 600. El año 2004 ha aparecido un poema suyo llamado “Inmortal Afrodita”. Cuentan que cuando Aristóteles murió, bajo su almohada se encontró un poemario de Safo. Como siempre que se ha querido borrar a algun@ de la escena de la vida, su producción fue suprimida y su nombre borrado de entre los más grandes autores de la Literatura.

Safo murió, se suicidó, se dejó caer desde una alta roca al mar. No penséis, que en aquella época el suicidio estaba  considerado como ahora. ¡No! Eso no es cierto; eran en su mayoría actos de entrega voluntaria hacia su dios, era la fusión con su ser reverenciado, era el último acto de una vida entregada al amor, su diosa era Afrodita, y Safo había  amado tanto y tanto amor recibió que  se entregó en un acto de sumo agradecimiento.

Lo que llama más la atención ahora y para los griegos de aquella etapa lo mejor visto y correcto, pues...  era la pedofilia. No está claro si todo el pueblo la practicaba o era algo sólo perteneciente a las élites de las islas.

Lo normal era que los muchachos imberbes, sin vello aún, se entrenaban en los gimnasios desnudos. Allí acudían hombres de diferentes edades y hablaban con los muchachos, les llevaban regalos, y al final se convertían en los amados de estos hombres. El amante (era el mayor) se encargaba de la educación, formación y gastos del amado. Este le debía respeto, fidelidad pero... no era necesario que amase al amante; por otro lado, no todo estaba permitido en esa relacion; si el amante deseaba que le hicieran una “felación”, debía acudir a un prostituto.



Este tipo de relación solía acabar cuando el muchacho adquiría la apariencia de un joven hombre y dejaba de ser considerado un efebo. No obstante había relaciones que se consolidaban en el tiempo.

Y ahora me voy a dedicar a preparar la poesía o palabras sentidas o mis pensamientos en unos determinados momentos o lo que salga.




Hasta pronto amig@s.


martes, 2 de noviembre de 2010

Incógnitas de la Historia II


Queridos amig@s,

Vamos a continuar con los enigmas de la Historia. En cierto modo, no lo son; lo que sucede es que la información que tenemos al respecto, no es suficiente. Cuando ésta aparece, vamos cubriendo los huecos que en el pasado fue imposible llenar. 


1º Enigma. 

No sabemos con certeza si Homero existió, o era una escuela de aedos (personas que se ganaban el sustento recitando epopeyas o versos, historias, etc. Además solían ser ciegos).


Si alguien nos pregunta ¿cómo era Homero? Nada más fácil, todo el mundo lo sabe. Está reflejado en un busto, que se repite en todas partes; cabello rizado, acaracolado, que se une a la barba, bigote, frente despejada, ojos sin vida, labios carnosos. Sabemos todo eso, pero... en realidad no podemos asegurar si existió o no. Es en estos momentos donde nos damos cuenta del poder de la propaganda en nuestra mente.


A partir de ambos libros (la Iliada y la Odisea) comienza una producción muy importante en lengua griega; abundan las tragedias, la mayoría de las que conocemos tienen una conexión con los dos primeros libros.

Las comedias son importantes, pero... no tan conocidas como las tragedias que a veces se utilizan en otras ramas del saber, como por ejemplo, Freud, que a un proceso mental, lo llamó “Complejo de Edipo”.

La literatura latina también se benefició de estas primeras obras. El divino Virgilio se encargó de la narración de la Eneida  (Eneas, uno de los nobles troyanos que pudo huir de la derrota, llevando sobre sus hombros a su anciano padre y de la mano a su hijo; su mujer quedó atrás engullida por la muchedumbre, en su huida).


2º Enigma. 

Sobre la primera literatura griega, ya os he hablado. Y me he permitido dudar de la autoría de Homero sobre la Odisea, pero... la propaganda, en todas las épocas ha hecho efecto. No es que se rumoree o se sospeche de que eso pueda ser cierto. Quizá ha habido cierta dejadez en el tema. Lo cierto es que cuando las personas han leído muchas obras y de autores famosos o no, se empieza a distinguir la forma distinta de la escritura.

Normalmente suelen tener valores diferentes, distintos grados de sensibilidad, una escritura minuciosa sobre cosas que quizá parezcan carentes de valor, pero que al final es el núcleo de la obra. Suele aparecer en las obras de las mujeres.


A los hombres, les gusta abarcar lo más posible, narrar los episodios bélicos, el componente de los ejércitos, su impedimenta, no suele entregarse en los momentos románticos o amorosos, para ellos son demasiado íntimos... y pasan por encima, casi no los rozan. Prefieren otros temas ¿más varoniles? Me pregunto, ¿por qué el pudor? ¿Es más humano hablar de guerras o de amor?



3º Os preguntaréis por qué los cristianos pueden comer alimentos que están prohibidos para judíos y musulmanes.

El cristianismo nació como una secta del judaísmo; eran perseguidos por los judíos. Posteriormente también por los romanos.

Tuvieron que huir de la zona de Palestina y fueron estableciéndose en el mundo romano.

Por supuesto, se fueron formando pequeños grupos en diferentes lugares.

Pablo, que fue el ideólogo primero de esta religión, se dedicó a mantener unidos dichos grupos y que todos tuviesen la misma ideología. Para ello se dedicó a escribir una serie de cartas, donde hacía sus recomendaciones. Entre ellas (debía ser un misógino) la mujer debía estar con la cabeza tapada y no podía hablar en las asambleas (como hacía anteriormente); se reunían en casas particulares, para conmemorar la Ultima Cena. 



Como estos grupos estaban alejados de la zona, no estaban acostumbrados a ser circuncidados. Este motivo era un importante handicap para la conversión al cristianismo del hombre. Por lógica tenían miedo al dolor, y en el primer concilio en Jerusalén se decidió que los gentiles no necesitaban seguir la ley de Moisés, por lo tanto no era imprescindible la circuncisión.

Respecto a los alimentos (los judíos tenían muchísimas prohibiciones), el mundo no judío estaba acostumbrado a tener gran variedad de ellos para su sustento: cerdo y sus derivados, pescados de todas clases, mariscos, prohibidos a los judíos. Esto representaba un gran problema para los apóstoles.

Cierta noche estando Pedro dormido, tuvo una visión en la cual dos Ángeles descendían del cielo portando en un gran lienzo, toda clase de alimentos, listos para ser consumidos. Los Ángeles le dijeron: Come, bebe  y mata. De esta forma se solucionó uno de los problemas más difíciles para la conversión de los gentiles.




4º Enigma. A veces nos preguntamos, cómo fueron elegidos los cuatro evangelios con los que cuenta el N.T. Empezaron a escribirse hacia el año 60 d. C. hasta más o menos el 100 d. C. había una importante producción de evangelios. Los grupos ya formados de cristianos, se decantaban ya por unos, ya por otros. El Emperador Constantino deseaba una unificación evangélica y organizó un concilio en Nicea, en el Año 325 d. C.

 Los evangelios eran alrededor de sesenta. Fueron estudiados a fondo, y elegidos los que estaban más en consonancia con el pensamiento de la época y el enfoque que quería darse a esta religión.

Eligieron los de Mateo, Lucas, Marcos y Juan. Esto no quiere decir que fuesen ellos personalmente quienes los escribieron. Cada uno tenía un grupo de seguidores, y de esos grupos salieron los evangelios.

Esos cuatro fueron puestos en un ara o altar. Los asistentes al concilio, rogaron a Dios, que si esos no eran los evangelios Canónicos, los lanzase contra las paredes. Como no pasó nada, dijeron que esos eran los válidos y los otros los Agnósticos. Como veis una forma muy surrealista de elección.

También existe otra leyenda donde aparece el Espíritu Santo en forma de paloma y picotea los verdaderos.

Parece que el contenido de los Agnósticos (entre ellos uno de María Magdalena), eran más humanos. Resaltaban en ellos, la niñez de Jesús, sus limitaciones físicas, y sus deseos carnales (como hombre). Ellos... deseaban un hombre, pero... con el comportamiento de un Dios.

Posteriormente, fueron ratificados, en el concilio de Laodicea, 363 d. C.

También hay un bulo muy extendido, en el cual se dice que en el concilio de Nicea se trató el tema del alma en la mujer y fue la decisión muy reñida, siendo la diferencia de uno o dos votos. Eso, amig@s, es incierto: demasiados problemas tenían ellos con otros temas.

Lo que en verdad sucedió en el año 585d.C. (creo recordar) en el concilio de Lyón, alguien preguntó si a la mujer se la podía dar el tratamiento de “Homo” ( ya sabéis que siempre estoy con esa palabreja). Homo, al igual que varón, tenía unas connotaciones, superiores a cualquier otro ser. Los entendidos en la materia, explican que esa pregunta sólo tenía connotaciones filológicas, que por supuesto, no se refería a una gradación inferior de la mujer frente al hombre (yo me permito dudarlo).

Esta pregunta, quedó sin respuesta.

En tiempos tan alejados, los concilios reunían no sólo a los dirigentes de la Iglesia, también a representantes de los reyes, y allegados, etc. Solían, cuando las controversias eran importantes, terminar a torta limpia.